La deportista del BABY-G TEAM, Andrea Escobar Yepes, es sin lugar a dudas una de las más grandes promesas del BMX en la actualidad, con tan solo 20 años de edad, ha logrado convertirse en un importante referente de esta disciplina en Colombia.

 Andrea, nacida en la ciudad de Medellín, inició desde muy pequeña en el mundo del BMX. Con apenas 6 años y cuando apenas comenzaba su vida escolar, su mamá, la inscribió en un deporte que ambas desconocían, pero en el que creían que Andrea, podría liberar toda su energía, el bicicross. Lo intentó, y tras ser víctima de bullying por ser la única niña en el equipo, se desmotivó y decidió dejarlo a un lado.

 Probó con el basketball, el cual practicó por 6 años aproximadamente, en el que también logró destacarse, pero en el que no encontró lo que sí había descubierto en el BMX, al que decidió regresar a sus 12 años de edad y en el que decidió enfocar todos sus objetivos como deportista, gracias al apoyo de su familia. Además de ellos, Mariana Pajón y David Oquendo, han sido de gran ayuda en la construcción de su carrera como deportista, principalmente Mariana, quien después de ganar un campeonato mundial, le hizo entender que este deporte no era solo para niños y que ella podría dedicarse al bicicross.

 

“El éxito de un deportista depende del acompañamiento”; teniendo a su lado a su familia y amigos, decidió prepararse para hacer parte de la Selección Colombia y competir en los Juego Olímpicos de la Juventud en el 2014, donde ocupó el tercer lugar entre las mejores del BMX, una experiencia que describe como la mejor de su vida, hasta ahora.

 Pero este no ha sido su único triunfo, Andrea tiene mucho talento y lo ha demostrado. Ha participado en varias válidas de la Copa Mundo UCI, ha sido varias veces campeona suramericana y panamericana, y terminó séptima en la categoría junior en el XIX Campeonato Mundial de Ciclismo BMX que se celebró en Róterdam (Países Bajos) en el 2014. Realmente cree que una caída siempre será motivo de aprendizaje y que nunca será fácil llegar a ocupar un lugar en el podio; en el IX Campeonato Internacional de las Luces 2013, tras conquistar la tercera manga, tuvo una desafortunada caída cuando se acercaba a la segunda recta; su casco se partió en dos y su cuerpo quedó inmovilizado por un momento, y aunque solo veía de sangre, Andrea sabía que estaba bien, “yo solo me ‘aporreé’ la cara, yo creo que estoy bien, no tengo nada roto” le dijo a su papá, tras el impresionante golpe. Horas después cogió un casco prestado, se subió nuevamente al partidor y corrió la final, ocupando el segundo lugar en su categoría.

 “The Rocket Escobar”, como se hace llamar por sus increíbles saltos, actualmente entrena dos veces al día, seis días a la semana. “No me importa madrugar, ni que me duela todo el cuerpo”… “Toda esta pasión que siento por el deporte es lo que me ha llevado a donde estoy y a dónde sé que voy a estar”, son palabras de nuestra atleta para describir ese increíble amor por la bicicleta y ese sacrificio constante para algún día convertirse en la mejor del BMX. Además, para llevar registro de sus tiempos, siempre está acompañada de sus Baby-G BA-110TP-2ADR y BA-110LP-7ADR, relojes diseñados para mujeres activas como ella, resistente a impactos, resistente al agua, que cuenta con un cronómetro de 1/100 segundos y un temporizador regresivo, entre muchas funciones que lo hacen un modelo que expresa la actitud libre y sin restricciones de nuestra atleta. Andrea hace parte de nuestro equipo desde el año 2016, pero sin duda, Casio, la ha acompañado durante los últimos años de su vida como profesional en este deporte.

 Dentro de sus objetivos más cercanos se encuentra el BMX World Championships en Rock Hill, Estados Unidos, que tendrá lugar en el mes de julio de este año y en la que competirá en la categoría Elite Femenina.

 Andrea está haciendo lo que más ama, tiene una mentalidad ganadora y unos objetivos muy claros. Su meta a largo plazo: Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Un objetivo que tiene muy claro y para alcanzarlo sabe que tiene que esforzarse el doble. “Quiero pisar una villa de grandes y dejar el nombre de mi país en lo más alto porque no hay nada mejor que uno tener la bandera en el pecho y poder parar a todo un país y dar muchas alegrías”.